YA SÉ, ES SOLO UN SOFÁ

Hoy traen uno nuevo. Ayer me eché la última siesta sobre el que solía acoger a mi madre. Ya sé… es solo un sofá. Pero es sobre el que ella reposaba. En el que ella soñaba y desde el que solía recibirnos cuando veníamos a esta casa que yo habito ahora. Ayer, al tumbarme en él, volví a recordarla. Sé que me voy a contradecir, pero así soy, contradictorio muchas veces. No quiero desprenderme de ciertas cosas suyas. Ya sé… son solo cosas. Cuando pienso en este tipo de cuestiones recuerdo la deliciosa película de animación “Up” que vi junto a mi hijo Héctor. Afortunadamente, creo, no le tengo casi ningún apego a las cosas, así como Carl Fredricksen -uno de los personajes principales de dicha película- comprende en su momento que la casa en la que fue feliz, solo era eso, una casa, y que lo importante son las personas. Es solo un sofá, lo sé. Pero en esta noche de insomnio estival, me tumbaré sobre él y soñaré, aunque sea despierto, que ella sigue con nosotros. La vida sigue. Las cosas son eso, cosas. Cuando el próximo martes baje el sofá y lo deje junto a los contenedores, no sé si sentiré una especie de puñalada en el costado, pero seguro que al tumbarme en el que traen hoy, miraré un poco con su misma mirada, soñaré un poco lo que ella soñaba y… ¿quién sabe? tal vez cuando Héctor y José Angel vengan a visitarme me encuentren tumbado en él soñándolos a ellos. Son cosas, sin duda. Son espacios en los que habitamos. No sé si una parte de nosotros se impregna en ellas. ¿Qué más da? Lo cierto es que lo que al final quedará son sus recuerdos, lo que fueron, y lo que nos hacen ser. Lo demás es solo materia reemplazable.Up

Acerca del Autor

José Manuel Lasanta Besada
José Manuel Lasanta Besada

Deja un comentario