TAXIS, ENTTRE EL SERVICIO PÚBLICO Y EL DIVÁN

Lamentablemente no cambiamos de actitud hasta que viene la ley y nos pone firmes. El caso es que nos cabe el consuelo de que según palabras de los propios profesionales del Taxi, cada vez hay más concienciación -o temor a las sanciones, añado yo- respecto a la necesidad o conveniencia de hacer uso de este medio de transporte cuando no prescindimos del consumo de alcohol.

Para estos trabajadores, que son testigos de buena parte de nuestra historia cotidiana, las mejores épocas del año coinciden con el mundial de Motociclismo, la Feria, el Festival Flamenco… siendo la época más floja la que va desde noviembre, cuando dejan de operar los tuoroperadores, hasta marzo en la que comienzan de nuevo con sus actividades, excepto diciembre.taxis

En la actualidad, son más de doscientas familias las que dependen del taxi en Jerez. Se podría decir que constituyen una de las empresas más grandes de Jerez, aunque sean autónomos.

No se quejan de que haya problemas de seguridad. En ese sentido, Jerez se puede considerar una ciudad tranquila.

Al servicio público de transporte que nos brindan, se puede decir que se suma otro no menos importante, nos confiesan que muchas veces hacen de psicólogos. Los asientos de los taxis se convierten con frecuencia en “divanes” en los que volcamos nuestras vidas privadas, nuestros problemas, nuestras ilusiones.

Cuidemos y usemos este servicio. Al fin y al cabo, por una carrera de unos cinco euros, muchas veces se pueden evitar serios problemas.

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José Manuel Lasanta Besada
José Manuel Lasanta Besada

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