Relato Archive

TAL COMO ÉRAMOS

No estamos en enero. El 95 quedó atrás. No obstante, lo que escribí entonces tiene vigencia todavía. Esta es una carta que escribí a Rosa, una chica excelente que perdimos a principios de los noventa por un maldito accidente de circulación. Por una imprudencia. Por ser demasiado joven. Me conmovió por aquellos

EL AGUA BENDITA

Ando acojonado últimamente. Veréis. Hace unos meses tuve que ir a Madrid por un asunto familiar. Caminaba más o menos plácidamente por la calle cuando a la altura del Congreso de los Diputados oí a alguien dar voces. Al doblar una esquina, algo me salpicó de forma brusca en el ojo izquierdo

CUANDO TODO ACABE

Lo dejaré todo. Ya sabéis. De aquí no nos llevamos nada. Quizá una última mirada de aquellos que nos sostuvieron entre sus manos. Quizá una última lágrima, una sonrisa en los labios que besamos. Miles de páginas por leer, renglones que perseguir con la mirada, con dedos curiosos. Estantes con historias por

EL TEOREMA DE NERUDA

  No es mi intención dejar en esta pantalla una explicación de mi decisión. ¿A quién habría de ofrecerla? ¿Ante quién habría de justificarme o lo que es más importante, a quién tendría que pedir disculpas por esta abrupta manera de despedirme? Solo escribo estas líneas a modo de ablución. Como acto

¿Y SI SUCEDIERA HOY..?

Hemos estado todo el día caminando. Ahora descansamos tras una hermosa jornada de convivencia con nuestros vecinos de Guadalcacín. El Majaceite ha acompañado sus infantiles carreras a lo largo de su cauce, con las ramas como testigos, con el musgo en las rocas como manchas de pintura en una paleta de un

DOMPEDRO

Tb. don pedro. De don2 y el n. p. Pedro. 1. m. dondiego. 2. m. coloq. orinal. Lo cierto es que los higos estaban realmente jugosos, sabrosos. Al comerlos a Rodrigo el estómago le rugía como una bestia de la sabana del hambre que había pasado en las últimas semanas y la

¿PAZ?

Cuenta la leyenda que se trata de un saurio que alguien encerró en el cráter de algún oculto volcán. Muchos de los que trataron de hallarlo, movidos tal vez por el rumor de que quien lo encontraba alcanzaba un gran bienestar, fracasaron en su búsqueda. Alguien, una mañana, lo descubrió oculto tras

EL OLOR DE ESTA NOCHE

La noche olía ya a Diciembre cuando he abierto la puerta para dar entrada a los perros, que aguardaban impacientes por refugiarse del frío. Aquí, en mi guarida de la segunda planta huele a café y a libros. Suena una emisora alemana en los altavoces del ordenador en la que programan música

PÉTALOS DE ARENA

Los primeros pétalos se disolvieron entre la lluvia y la sangre que brotaba de las heridas del pecho y el cuello desgarrado de Francis. Una herida por cada flor arrancada al Sáhara. Una por cada sacrilegio, por cada mineral de hermosos cristales germinados en doradas arenas. No fue la codicia la causa

EL BUCLE

Bajé la ventanilla de mi automóvil y llamé a la mujer de melena oscura que caminaba pegada al borde izquierdo de la carretera. Con un movimiento lento de su cabeza, se giró hacia mí y unos serenos ojos verdes me sonrieron con amabilidad. “Llevo viéndole por aquí desde hace días, semanas tal