OCURI, ENAMORA

Evidentemente, habrá de todo como en todas partes, pero el paisanaje que hallamos en Ubrique fué de lo más amable. Tan amable y fresco como la fuente que sació nuestra sed y alivió el rigor del verano junto a la Oficina de Turismo.

Los dioses romanos, habitantes de Ocuri, Medusa, el Oráculo… se citaron  junto a pequeños y sus padres en las ruinas romanas, en plena sierra gaditana cuando la tarde se alargaba sobre las arboledas y roquedales.

IMG_0128Los vestigios romanos se hacen patentes tras una constante pero agradable subida a través del monte. Subida en la que fuimos pacientemente acompañados por las responsables del conjunto.

Son  este hermoso pueblo gaditano y las ruínas romanas de Ocuri un ejemplo a seguir del potencial que tiene nuestro patrimonio histórico a poco que se cuide.

Quiero hacer mención especial al grupo de titiriteros que dió vida a la ciudad romana en esta tarde estival, así como a María – arqueóloga- y sus compañeras por el excelente trato.

IMG_0140IMG_0087 Ocuri (conocida como Ocurris) se encuentra en el Salto de la Mora. Se cree que debió ser un municipio romano de gran relevancia, hecho que queda igualmente demostrado por el gran porte de los restos arqueológicos que aún hoy día se conservan. El Mausoleo, La Muralla Ciclópea y las Termas así como el descubrimiento de monedas acuñadas allí, entre otros, son un exponente claro de su importancia.

El descubridor del yacimiento romano fue Juan Vegazo. A finales del siglo XVIII, en el año 1793, un rico agricultor que compró los terrenos que comprendían el asentamiento para realizar allí una excavación, con el convencimiento de que encontraría la Pompeya Ocuritana.

Tras la acogida y la excelente tarde, amenazamos con volver.

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José Manuel Lasanta Besada
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Comentarios

  1. Por Marta

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  2. Pablo Solís del Junco Por Pablo

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