NOCHE DE VERANO

Estoy acostumbrado a escribir aquí de madrugada. Es cuando mi querida neurona se toma un poco de café y se pone en funcionamiento. Ahora anda tratando de prepararse para algunos exámenes que están al caer. Pobre. Analiza una frase. Se para. Respira hondo. Se distrae con el vuelo de una mosca y vuelve a los apuntes. Abandona estos y se va a un libro. Presta atención a una canción. Vuelve a la mosca. Etc, etc, etc. Y así paso noches y noches, acompañado por esa neurona. Y por los sonidos de la madrugada. A medida que avanza, mi neurona y yo vamos dándonos cuenta del disminuir del tráfico, de cómo el silencio casi total se va adueñando de las calles y el espacio más cercano a nosotros. Bernie, nuestro perro de aguas suele descansar a mis pies. Como en este momento.

noche

El peque y su madre duermen tranquilos. Yo, aquí, en mi guarida, con la susodicha neurona que no se decide a concentrarse en los apuntes. En fin, supongo que es hora de que nos imponga un poco de disciplina y nos concentremos. Tenemos que aprobar esos exámenes. No por el hecho de aprobarlos, no, sino porque a mi querida neuronita y a mí nos vendrá muy bien para que en futuros artículos no escriba sobre “banalidades” y sí sobre algo con más substancia. Manos a la obra. Feliz noche de verano.

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José Manuel Lasanta Besada
José Manuel Lasanta Besada

Comentarios

  1. Por Marta

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    • José Manuel Lasanta Besada Por José Manuel Lasanta Besada

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