MONKEY SEES… MONKEY DOES

No voy a decir que yo no lo he hecho. Mentiría. Lo cierto es que lo hacía. Yo también era un marrano maleducado que tiraba sus cosillas al suelo cuando podía hacerlo en una papelera, por ejemplo. Fue en la “pérfida Albión” cuando recibí el correctivo que merecía y cuando cambió por siempre mi actitud. Había comprado una pelota maciza, de esas que botan mucho, para mi can. Jugando con ella la boté y el plástico que la envolvía se rompió, quedando este abandonado cerca de unos jardines. Un anciano que pasaba por allí y que por su edad -corría el año 82- debía haber batallado en mil frentes del siglo pasado,  me montó tal bronca en un inglés que no pude entender pero que comprendí totalmente me hizo ver que no tenía ningún derecho a llegar a una casa que no era la mía y enmierdarla de aquella manera. Callé mi boquita, me agaché, recogí el plástico y lo deposité en una papelera, que es donde debía estar.

Desde entonces, voluntariamente, no creo haber tirado nada, o casi nada donde no debía. Algo se me habrá escapado, lógicamente. Pero muy poco. Así he educado a mi hijo, y así creo que debemos hacerlo todos. Y eso nos incluye a los que tenemos perritos y no recogemos sus caquitas, los que nos sonamos la nariz con un pañuelo de papel y los tiramos en cualquier lugar, los que fumamos y arrojamos las colillas sea donde sea, y un larguísimo etcétera.

Perro caquita

Últimamente paseo por la ciudad y compruebo que hay un nuevo deporte de moda. la quema de papeleras. ¿Es que la gente se aburre tanto?

La educación comienza en casa. Sin duda. Puesto que no cuesta tanto trabajo, porqué no comenzamos haciendo ver a nuestros hijos que si vivimos juntos -y vivir en sociedad es entre otras cosas eso- hemos de colaborar. No sé, supongo que comenzar desde pequeños mostrándoles  otros mundos más allá de la caja tonta y los videojuegos. Los niños hacen entre otras cosas lo que ven hacer a sus padres. Es lo que volviendo a la Gran Bretaña, resumen allí con la expresión “monkey sees… monkey does” -“el mono ve… el mono hace”-. Esforcémonos entonces en mostrarles una cara más amable de la convivencia.

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José Manuel Lasanta Besada
José Manuel Lasanta Besada

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