EL GATO DESCANSÓ UN RATO

¿DÓNDE ESTARÁ MI MUSA?

MUSAS VTítulo y subtítulo, homenajes a Gloria Fuertes y Manolo Escobar. ¡Alabada seas, Gloria Fuertes, mas en esta ocasión no hablaré de tu corbatuda persona! Saludos a los suertudos que den con esta página. Bienvenidos a la montaña rusa emocional que está dentro de la cabecita de Pablo. Les habla la Gran capitana, única neurona en activo dentro de su cerebro, que da vueltas y más vueltas sin encontrar una compañera con la que charlar, interaccionar o simplemente actuar como actuaría una neurona en estado de crisis…

¿Por qué este inicio tan surreal?. No lo es en absoluto, lo que ocurre es que absorbido como estoy en los temas amorosos y laborales tengo una grave laguna creativa. Debe ser cierto eso que dicen de que es más sencillo que surja la creatividad artística en momentos de bajón. Como me encuentro en estado glorioso, estoy en blanco y no se me ocurre ningún tema cinematográfico sobre el que hablar. Bueno, en realidad tengo varias ideas que llevan a callejones sin salida, que están como un barco en aguas internacionales y no puede atracar en ningún puerto.

Y entonces ¡zas!, pienso en un film que vi hace algunos años y que hablaba de eso, de la crisis creativa. Era una peli pequeñita, de esas que llaman de autor y que por supuesto pasó casi sin pena ni gloria por las pantallas españolas. Se titulaba Ruby Sparks (2012), codirigida por la pareja de cineastas Jonathan Dayton y Valerie Faris. No os sonarán pero si os digo que son los mismos autores de esa maravilla llamada Pequeña Miss Sunshine (2006) ya es otra cosa, ¿no?. Bueno, pues resulta que es perfecta para describir mis sensaciones actuales.

Como buena neurona pienso mucho. Mi lema es pienso, luego existo. Lo es desde que el mundo es mundo. Pero no patenté el lema y un tal René Descartes me robó la idea. ¡Ladrón! ¡Sinvergüenza!. A lo que iba, que me he dado cuenta de que me siento como Paul Dano, el protagonista de la cinta referida. Sola entre estas cuatro paredes de formas redondeadas que llaman cerebro, zascandileando. Y que tras haberme vaciado intelectual y emocionalmente con el artículo anterior, me siento vacía, sin contenido. Como si de un limón fresco y apetecible se tratase, me he exprimido al máximo para sacar todo el jugo que llevaba dentro. Y las vacas flacas están aquí, y han aposentado sus reales en este prado verde y florido que tengo alrededor.

Ahora tengo que hacer como Paul, sacarme de la chistera y de forma natural una historia, un personaje, una emoción. Él sin saber el cómo ni el porqué empieza a escribir de manera febril tras un período de diez años de sequía, y crea un personaje femenino maravilloso, fresco, real. Tan real que a la mañana siguiente esa chica, Ruby Sparks, aparece en su casa en carne y hueso. Imagínense el shock del autor. Pero eso no es todo, señoras, señores y señoritas en edad de merecer, no. Resulta que a la vez que sus dedos adquieren la presteza de antaño y la genialidad que le dio a conocer como el más prometedor de los escritores jóvenes de una generación, puede a su antojo ir moldeando los actos, sentimientos y sensaciones de su nueva criatura. Es como si fuera un “jovencito Frankenstein” pero a lo bestia.

Que le pone que la chica hable en francés, pues lo escribe en su máquina de escribir retro y Ruby se pone a parlotear en gabacho; que desea que se vuelva loquita por él, pues manos a la obra…así todo. Pero claro, eso también tiene su lado oscuro y peligroso. El hacer de creador con poderes plenipotenciarios puede que se vuelva en contra de uno, es darse demasiada importancia y jugar a que todo sea de color de rosa, y la vida no es así. Que no me vendan amor sin espinas, cantaba Sabina. No quiero ni pensar lo que yo sería capaz de hacer con ese poder…

Desde luego este tipo de personaje protagónico (me refiero al escritor) resulta neurótico, divertido, inseguro y talentoso, pero ante todo es humano, tan real como la musa inspiradora que se hace carne para habitar entre nosotros. Película muy original, nada clásica en su concepción romántica de la existencia, le da unas cuantas vueltas de tuerca a lo que el amor, el deseo, la necesidad y la búsqueda se refieren.

Como quiera que un ángel haya bajado para acompañarme en este mundo que me ha tocado habitar, la musa que antaño me daba la mano cuando me ponía delante del papel en blanco me ha dejado por otro. Ha debido de sentir celos y se ha largado. Es menester que servidor no deje ni el asunto amoroso ni el laboral, pero que a la vez vuelva a tener la misma facilidad de escritura que hasta hace poco. Al escribir me siento libre, único, intransferible. Me descarga tensiones y me relaja. Me resulta terapéutico, y por ende mucho más barato que un psicólogo.

Curiosamente he coincidido contigo, José, en tu artículo El oso. Pura casualidad. De neurona a neurona, sin que nadie se entere, eres la mejor neurona que he conocido y te admiro por tu lucha diaria por superar adversidades y mantenerte digno. Una neurona con dos pares de axones…
NEURONAS DIVERTIDAS
P.D. Si habéis leído esto, sois la resistencia…

 

Acerca del Autor

Pablo Solís del Junco
La Venganza de Alan Smithee junior

Comentarios

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