EL AMIGO QUE ENCONTRAMOS EN EL NORTE

La primera vez que vi sus acantilados blancos no fue en Dover, aunque sí en el sur de la Gran Bretaña. Thatcher acababa de barrer como un tornado a los argentinos de las Islas Malvinas y nuestro grupo de intercambio tenía a flor de piel las efervescencias propias de la adolescencia. Los spanish no éramos del todo bien vistos. He de decir que fuimos tratados por nuestros anfitriones con la mayor de las cortesías. Lo cierto es que desde entonces, Inglaterra, el Reino Unido, permaneció en mi memoria como uno de los lugares más hermosos que he visitado. Esa sensacion se me confirmó quince años más tarde cuando volví, esta vez con la intención de buscar empleo. Ahora son muchos más los jóvenes españoles que se aventuran a sondear territorio británico en busca de un futuro que no tienen nada claro por nuestros lares.

Lake District

Se acerca el verano, con él las vacaciones. Cualquier opción -dentro de lo que este loco mundo ofrece- para salir fuera y conocer mundo es válida. No obstante, yo les recomiendo este maravilloso pueblo de Inglaterra, del Lake District, en Cumbria cuyo nombre es Keswick. Allí viví algunos de los días más felices de mi vida y conocí gente encantdora y de una amabilidad admirable. Para colmo, el paisaje, como pueden ver es excepcional.

Ya se sabe, el tópico de la lluvia amenazante no podrá desaparecer de la campiña inglesa, pero les aseguro que merece la pena la visita. Enclavado cerca de la frontera con Escocia que en su día delimitó el emperador Adriano con el muro al que dió nombre les ofrece paisajes y paisanaje maravillosos. Un monumento de piedras prehistóricas, festival de jazz en sus múltiples pubs de un gran encanto… visítenlo, se lo recomiendo.

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José Manuel Lasanta Besada
José Manuel Lasanta Besada

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