EDUCACIÓN+HIGIENE=SALUD

BotellodromoViernes. Se acerca la hora en la que el desparrame suele ser habitual en nuestras ciudades. No me pienso poner careta de puritano y de ciudadano modélico porque me considero en una posición aún lejana de ese punto y porque cuando era más joven yo también descontrolé lo mío. Parto, eso sí de este hecho: una ciudad que se mantiene limpia obtiene beneficios que van mucho más allá de los meramente estéticos.

No se trata ya como digo de que nuestras calles estén más vistosas, lo que atraería más turismo y empleo por otra parte, se trata entre otras cuestiones, de tener sentido de la higiene, de la salud en definitiva.

Hay comportamientos entre nosotros que me sacan de quicio. Arrojar papeles al suelo; romper vidrios y abandonarlos allí donde se rompen -con el consiguiente riesgo para cualquiera que tenga la suerte de toparse con la “gracia” del imbécil de turno-; arrojar las colillas en cualquier sitio habiendo tanto papeleras donde se pueden apagar (obsérvense si no en su parte superior las superficies destinadas a ello), ceniceros en multitud de terrazas de nuestros bares; y un largo etcétera que incluye por supuesto el abandono de las deposiciones de nuestros perros en plena calle. En esta última marranada me voy a incluir yo puesto que por más que intento dejar limpio el lugar donde Bernie se alivia, no siempre lo consigo y algún rastro queda de nosotros…

Botellas

En cualquier caso, en esta como en otras muchas cuestiones, la clave vuelve a estar en la EDUCACIÓN. La educación que transmitimos en casa y la que difundimos con nuestro comportamiento en nuestro entorno.

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José Manuel Lasanta Besada
José Manuel Lasanta Besada

Comentarios

  1. Por Marta

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    • José Manuel Lasanta Besada Por José Manuel Lasanta Besada

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