A VUELTAS CON LOS RECORTES

El zumbidito del despertador que se había traído de un viajito por tierras mediterráneas fue lo que le hizo salir de una pesadilla que parecía haberse convertido en un bucle. Se levantó, se dio una duchita y se preparó un zumito. Ya en la calle arrancó el motor de su cochecito y se dirigió a su trabajo. Pasó parte de la mañanita ordenando papelitos que se le habían quedado atrasados sobre su mesa y a eso de las diez y media bajó a tomar su desayuno y fumarse un cigarrito.

tostadas

-Buenos días Don Manuel. ¿Cafelito y tostadita con su jamoncito y tomatito?

-Sí por favor.

Tras fumarse el cigarrito volvió a su trabajo. Concentrado como estaba no se dio cuenta del paso del tiempo hasta que dos de sus compañeros le sacaron de su ensimismamiento.

-Venga, vamos a tomarnos unas cervecitas.

Bajaron a una tasquita que había dos calles más alla de la oficina y fueron servidos por el camarero.

-¿Unas olivitas? ¿Unos frutitos secos? ¿Alguna tapita caballeros?

jamoncito

“Qué manía con los diminutivos” pensaba Manuel.

Mediada la tarde se encontró con Paquita. Total, de vez en cuando echaba una canita al aire. De recogida, tras una cena livianita, se dirigió a su casa.

Cerró la puerta de su apartamentito dando un PORTAZO. Se desvistió, se puso su pijama y se metió en la camita calentito.

Antes de volver a su pesadilla maldijo para sí… Los recortes habían llegado hasta al vocabulario

Acerca del Autor

José Manuel Lasanta Besada
José Manuel Lasanta Besada

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.