¡UN RAYO DE SOL, OH, OH, OH!

¡ME PIDO UN MOJITO FRESQUITO! El verano hace poco más de un mes que comenzó y ahora voy yo y acabo el curso articulista. Mientras unos van, otros vienen. No es más que una minireflexión. Soy Pablo y estoy hecho un verdadero lío. Tengo una tremebunda y cruenta lucha interior. Una parte

UN STATE ITALIANO

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ELIO Hace exactamente treinta y cinco años, en el verano de 1983, iba yo en pantalones cortos, jugaba al fútbol, hacía el cafre con los amigos y me bañaba ora en la playa, ora en la piscina. Tenía apenas diez añitos y estaba de vacaciones. Era un año

TAL COMO ÉRAMOS

No estamos en enero. El 95 quedó atrás. No obstante, lo que escribí entonces tiene vigencia todavía. Esta es una carta que escribí a Rosa, una chica excelente que perdimos a principios de los noventa por un maldito accidente de circulación. Por una imprudencia. Por ser demasiado joven. Me conmovió por aquellos

EN LA CORTE DE LA HERMOSA UTOPÍA

O COMO UN LUGAR INTERIOR SE EXTERIORIZA Federico, ¡cómo me recordaste al rey Arturo cuando te pusiste a otear el paisaje cual si fuera tu Camelot particular! Sólo por ese plano merecería la pena contemplarte, ché… Dejaste imborrable impronta en este pequeño ser, el abajo firmante. Cuando uno empieza así un tributo

EL PARPADEO DEL CURSOR

Ahí está. Sobre el blanco de la pantalla. Quiero contar cosas. Su parpadeo no va a importunarme en esta ocasión. Vivimos momentos jodidos en nuestro país. Y esto parece que no acaba aquí. Los de la Gurtel a cumplir sus condenas. Los de los ERE en el banquillo. Los otros con su

EL AGUA BENDITA

Ando acojonado últimamente. Veréis. Hace unos meses tuve que ir a Madrid por un asunto familiar. Caminaba más o menos plácidamente por la calle cuando a la altura del Congreso de los Diputados oí a alguien dar voces. Al doblar una esquina, algo me salpicó de forma brusca en el ojo izquierdo

NI EN MIS MEJORES SUEÑOS

TERCERA CARTA ABIERTA A LA MUJER DE MI VIDA Querida Nuria, Esta carta de felicitación por tu cumple no llega con tres heridas, como decía el poema de Miguel Hernández, sino con dos días de retraso. Como llega todo a mi vida, con retraso. Tengo claro espíritu de liebre silvestre pero reconozco

CUANDO TODO ACABE

Lo dejaré todo. Ya sabéis. De aquí no nos llevamos nada. Quizá una última mirada de aquellos que nos sostuvieron entre sus manos. Quizá una última lágrima, una sonrisa en los labios que besamos. Miles de páginas por leer, renglones que perseguir con la mirada, con dedos curiosos. Estantes con historias por

EL LEÓN EN INVIERNO

¿Os acordáis de mí? Solía escribir desde la conocida entre mis allegados como “la leonera”, y puesto que aún nos azotan el frío y la lluvia invernales, he decidido titular esta entrada en Clave de Sol como El león en invierno. La leonera sigue aquí. En su día se ubicaba en otro lugar, pero

LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS

DOS HERIDAS Y UN AMOR La tarde agonizaba y las primeras luces de las farolas comenzaron a reflejarse en el cristal del salón. El reloj de Ikea marcaba las siete y trece minutos y el escritor estaba sentado, meditabundo, en el sofá azul ante el papel en blanco. No se le ocurría